Gastos de envío competitivos
Envío asegurado en alta demanda
Plazo de devoluciones: 30 días
21 enero 2026
Los PCs de alto rendimiento actuales, sobre todo los diseñados para tareas exigentes como gaming, edición de vídeo o diseño 3D, se calientan mucho, ya que las CPUs y GPUs más potentes conllevan mayores temperaturas.
Para evitar que el calor implique bajadas de rendimiento, conocidas como thermal throttling, ruidos molestos o incluso dañe los componentes del ordenador, es fundamental elegir la refrigeración líquida más adecuada.
A continuación, repasamos las principales cuestiones a tener en cuenta para obtener el mejor rendimiento, durabilidad y experiencia de usuario.
La refrigeración líquida consiste en el uso de un líquido refrigerante para que absorba el calor que generan los componentes de cualquier equipo. Este tipo de refrigeración es más eficiente que la refrigeración por aire convencional mediante el uso de ventiladores. La refrigeración líquida es más eficaz en contextos exigentes y menos ruidosa, por lo que es la opción más habitual en equipos de alto rendimiento.
El funcionamiento de la refrigeración líquida se basa en el uso de un bloque de agua, que se coloca sobre la CPU o GPU y se encarga de transferir el calor al líquido refrigerante, una bomba que se encarga de hacer que el líquido circule por un circuito de tubos, y radiador que disipa el calor.
Aunque los principios de la refrigeración líquida son siempre los mismos, existen distintos tipos.
Los sistemas AIO o All in One vienen sellados de fábrica y listos para instalar. Entre sus ventajas, destaca su sencilla instalación, su mínimo mantenimiento, su alta compatibilidad con las CPUs actuales y, en términos generales, una buena relación calidad/precio. Sin embargo, las posibilidades de personalización son escasas y su rendimiento es limitado frente a custom loop avanzados.
Este sistema es adecuado para usuarios de gaming, creadores de contenido y, en general, personas que buscan una solución altamente eficiente y sencilla. m
El Custom Loop es una solución personalizada a medida, en función de las necesidades de CPU, GPU y otros componentes, con un único circuito para todo el sistema.
Ofrece el máximo rendimiento térmico y una estética incomparable, además de ser extremadamente silencioso incluso con cargas extremas. No obstante, requiere cierto mantenimiento, y supone un coste elevado así como una instalación más compleja.
Es una solución idónea para overclockers y personas que buscan el sistema más avanzado posible.

Cada componente tiene un TDP o Thermal Design Power que indica la cantidad de calor que genera bajo carga. Cuanto mayor es el TDP, mayor será la exigencia térmica y, por tanto, se necesitará una refrigeración más potente.
No es lo mismo un PC de ofimática, que un equipo para gaming intensivo, edición profesional u overclock.
Según el uso que se le dé y el TDP aproximado, se recomienda una refrigeración determinada:
Uso de ofimática (65 W): refrigeración de aire o AIO 120 mm.
Uso para gaming (65 W - 105 W): AIO 240 mm.
Gaming y edición (105 W - 150 W): AIO 280 mm a 360 mm.
Overclock (>150 W): AIO 360 mm o Custom Loop.
Algunos ejemplos de gamas altas serían: RTX 4070, RTX 4080, RX 7900 XT.
La mayoría de AIOs modernos incluyen kits para varios sockets, pero conviene comprobarlo antes de comprar un modelo concreto.
Las GPUs modernas de gama alta pueden generan mucho calor. En la mayoría de casos, su disipador de serie es suficiente, pero puede ser recomendable reforzarla.
En equipos silenciosos, overclock estable, chasis con poco flujo de aire o configuraciones extremas, se recomienda refrigeración líquida para la GPU, lo que puede prolongar la vida útil del sistema, minimizar ruidos y garantizar un rendimiento óptimo.
Existen sistemas híbridos con AIO, la opción más sencilla, y Custom Loop para un máximo rendimiento.
Un custom loop está justificado cuando se busca el mejor rendimiento térmico posible, se quiere refrigerar CPU y GPU con el mismo circuito, se prioriza la estética o se practica overclock intensivo.

Por tanto, Custom Loop es una solución para quienes buscan un rendimiento térmico muy alto y un nivel mínimo de ruido, lo que implica una durabilidad muy alta, pero también un precio elevado. Además, la instalación es más compleja y requiere mantenimiento regular.
Por su parte, la refrigeración AIO es más sencilla y su coste es más asequible, con unas prestaciones suficientes para la mayoría de las configuraciones, y una instalación y mantenimiento más sencillos.
Es necesario tener en cuenta el tamaño del radiador para que encaje en el chasis, así como su ubicación para garantizar un buen flujo de aire.
En cuanto a la compatibilidad, es necesario revisar el soporte para placa base y la RAM.
Algunas opciones orientativas de productos recomendados según la configuración de PC:
AIOs 240 mm para gaming estándar y 360 mm para CPUs de alto TDP.
Kits custom, ideales para CPU + GPU en equipos premium.
Waterblocks para GPU, específicos por modelo para asegurar un máximo rendimiento.
3 diciembre 2025
En 2025, las nuevas GPUs de NVIDIA y AMD ofrecen más potencia, eficiencia y mejor soporte para IA, ray tracing y memorias como GDDR7. Para gaming, destacan modelos como RTX 5080, RTX 4070 Super y RX 7800 XT; para diseño profesional, la RTX 5090 y la RX 79
Leer más
3 noviembre 2025
Descubre las tarjetas gráficas más económicas y con mejor rendimiento para montar tu PC.
Leer más